20:05 h. Miércoles, 29 de Marzo de 2017

Diario de Conil

ERNESTO ALBA

"El país que IU quiere construir será mirando a Conil como ejemplo de lucha y honestidad"

Daniel Domínguez  |  10 de Junio de 2016 (01:31 h.)
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Ernesto Alba, diplomado en Trabajo Social, concejal de IU y delegado municipal de Asuntos Sociales y Presupuestos Participativos en Conil, ha sido una de las 21 personas elegidas por Alberto Garzón para formar parte de su ejecutiva. Ahora, este joven conileño de 33 años será el responsable de las relaciones de IU con otros actores políticos y movimientos sociales a nivel nacional, así como el encargado de diseñar la construcción de un nuevo movimiento político y social tras la XI Asamblea Federal de la formación.

¿Cómo te sientes ante este reto?

Por un lado, muy ilusionado por el momento histórico que está viviendo el país e Izquierda Unida, una organización que daban por muerta hace un año, y, por otro lado, a nivel personal, con un reto importante por delante y con ganas de construir. Me siento fuerte.

Dices que daban a IU por muerta hace un año. ¿Cómo está ahora la organización?

Nosotros hemos hecho un análisis de nuestro proceso, hemos salido fuertes de esta última asamblea y ahora tenemos un proyecto que se basa fundamentalmente en construir el bloque político y social unitario que necesita este país, una herramienta a la que los sectores más golpeados por la crisis se puedan agarrar para hacer frente al poder económico que ahora mismo está en una fase de debilitamiento porque ha perdido legitimidad con esta ‘crisis de régimen’.

En tu gestión municipal en Conil siempre has defendido la planificación frente a la improvisación. ¿Cómo se planifica la tarea de construir ese nuevo movimiento?

“Tenemos que contar con una metodología que la militancia sea capaz de planificar por ella misma el horizonte que quiere definir”

Tenemos claro que el objetivo fundamental es dar un cambio a uno de los errores que IU ha cometido en los últimos diez años que era centrar el trabajo institucional en el eje de la acción política. Ahora lo que planteamos es centrar en ese eje el conflicto y la movilización social. El proyecto está ahí y, como lo hemos planteados, hay que planificarlo.

A partir del 26J tenemos el reto de construirlo y lo primero será hacer un diagnóstico de la realidad después de las elecciones y ver con quién vamos a ese frente político y social. Una vez que sepamos qué escenario se queda y qué actores hay en el país que tienen que formar parte del mismo, habrá que marcar unos objetivos muy claros de hacia dónde vamos y luego el método necesario para llevarlo hacia adelante. Y sobre todo ser capaces de desbordarnos políticamente para dar pie a la superación de lo que se conoce como IU y generar un gran movimiento que sea capaz de hacer frente al poder económico.

De todos modos, de la propia asamblea [de IU] salimos con un llamamiento a ese movimiento político y social y la propia planificación es participada como hacemos en Conil. No son nuestras formas planificar técnica o políticamente a nivel individual, sino con una fórmula que quizás es lo que puedo aportar yo, con una metodología tan necesaria para que la militancia sea capaz de planificar por ella misma el horizonte que quiere definir.

Por el momento tenemos claro el proyecto, tenemos claros los objetivos, y ahora lo que toca es esa planificación participada entre la militancia que empezará tras el 26 J.

“Se dan todos los ingredientes para que Unidos Podemos sea la primera fuerza política”

¿Va a ganar Unidos Podemos estas elecciones?

Sí contundente. Se dan las condiciones necesarias y objetivas. El país está padeciendo miseria, desempleo, precariedad, jóvenes sin futuro… Y por otro lado unas condiciones subjetivas que son las que hemos sido capaces de hacer desde Podemos e IU de un espacio unitario desde la izquierda ante unas elecciones generales. Se dan todos los ingredientes para ser la primera fuerza política.

¿Restará Podemos protagonismo a IU?

Hay que ser honestos, cada uno estamos en nuestras posiciones. IU es una fuerza de 30 años de historia, con una experiencia y una organización muy fuerte, además de una estructura que incluye muchas otras organizaciones como el Partido Comunista de España, del cual yo formo parte y estoy muy orgulloso de ser comunista. En IU luchamos contra el fascismo en este país cuando nadie hacia frente al mismo. Y Podemos nace en un momento muy coyuntural tras el 15M. Hay que reconocer todos sus méritos y su audacia. Yo no comporto el proyecto político de Podemos, porque si no estaría en Podemos, pero hay que reconocer sus errores y sus virtudes, y una de ellas es que fue capaz de canalizar toda aquella fuerza del 15M y nosotros no fuimos en ese momento capaces. Ahora sí. Además, tenemos el mejor candidato como coordinador federal y el mejor valorado del país como es Alberto Garzón.

“Estoy seguro que Pablo Iglesias tiene el carisma y el liderazgo necesarios para ser el futuro presidente del Gobierno”

¿El ‘miedo a la izquierda’ va a ser decisivo en estas elecciones?

Claro, es la disputa del poder. La superestructura del sistema, desde una de sus armas más fuertes como son los medios de comunicación, va de alguna forma envenenando la cabeza de la gente con ese miedo que están metiendo y la estigmatización sobre los comunistas. No puede ser que el PSOE y el PP estén hablando de Venezuela cuando ellos han creado en este mundo las mayores relaciones internacionales con los grandes dictadores. Por eso, es muy cínico intentar meter a la población un miedo que no corresponde a la realidad y eso lo que significa que el miedo está cambiando de bando.

Yo tengo muchos referentes internacionales en cosas que se hacen bien y cosas que se hacen mal. Yo no creo que Venezuela sea el ejemplo a seguir porque Venezuela está en otro contexto totalmente distinto al nuestro, pero sí por ejemplo veo bien en estos diez años del Gobierno de Chaves los programas sociales que han llevado a cabo, pero de la misma manera que veo bien el modelo educativo de Finlandia o el sistema de sanidad de los países del norte de Europa.

Si la izquierda suma los apoyos mayoritarios, Pablo Iglesias sería el presidente de España. ¿Estaría a la altura de las circunstancias?

Por supuesto. Pablo deriva de la misma organización que yo, militamos juntos en su momento en la Juventudes Comunistas de España, y eso conlleva que en muchos aspectos venimos de la misma cultura política, que siempre es algo importante. Hay cuestiones que no comporto [con él] pero hay que reconocer que ha sido muy audaz y capaz de dar una patada al tablero político de este país y estoy seguro que si gana tiene el carisma y el liderazgo necesarios para ser el futuro presidente del Gobierno.

¿Y Alberto Garzón?

Alberto de ministro de Economía. ¿Quién mejor que él?

¿Cuáles serían las primeras medidas de ese Gobierno de Iglesias y Garzón?

Es complicado, pero lo que tenemos claro es que lo primero sería parar los desahucios y garantizar la luz y el agua a toda la población. Son unas medidas de total emergencia social. Y luego, levantar las alfombras y ver la situación en la que se encuentra la administración y desde el diagnóstico empezar a trabajar y poner las medidas que tenemos en lo alto de la mesa.

Comentabas antes que no es Venezuela el modelo a seguir. ¿Lo es Conil? ¿En qué se parece nuestro municipio al país que quiere IU?

“Lo primero que haríamos desde el Gobierno es parar los desahucios y garantizar la luz y el agua a toda la población”

Conil tiene mucho que aportar. Los ayuntamientos tienen sus competencias y sus limitaciones, pero cuando digo Conil no sólo digo Conil como equipo de gobierno sino también del pueblo que está atrás y es consciente de las medidas que se toma. Cuando todo el poder económico de este país azotaba las costas con la especulación, este pueblo, con IU al frente, fue capaz de decirle no a ese poder. Y lo decíamos desde la contundencia de que llevábamos la razón y éramos coherentes en que no podemos agotar nuestros recursos naturales. Ese modelo de ciudad que se hizo con la gente de forma participativa es un sello que tiene que tener el nuevo país.

La planificación estratégica como pueblo es otro de los elementos fundamentales que el nuevo país tiene que tener. De que sepamos claramente qué recursos tenemos, de qué vamos a comer y de qué vamos a vivir. Esa planificación es la que te permite avanzar como nuestro municipio ha sabido desarrollarlo. Conil ha sido un oasis en el desierto y es un ejemplo en ese sentido. Lo que queramos construir será siempre mirando a Conil porque ha sido un ejemplo de lucha y de honestidad política.

Aquí, buena parte de tu trabajo se ha centrado en los presupuestos participativos. ¿Cómo se puede extrapolar este método a todo un país?

Es una cuestión de voluntad política. Uno de los puntos que llevamos en el programa son los revocatorios, en el momento que desde el Gobierno no se esté ejerciendo el programa se convocaría un referéndum para que la gente diga si se hacen elecciones anticipadas o no.

Además, hay ejemplos de países, como el Gobierno de Santo Domingo, que han aprobado la obligatoriedad de todos los ayuntamientos de hacer presupuestos participativos y que no dependa exclusivamente de la voluntad del municipio.

Para las medidas que vayamos a tomar de forma popular vamos a necesitar el apoyo del pueblo entero. Ganando las elecciones no vamos a ganar el poder. El poder sigue residiendo en Europa y los poderes fácticos y nosotros lo único que alcanzamos es el gobierno. Para hacer frente a ese poder hace falta un contrapoder y ese contrapoder lo tiene que ejercer la gente organizada en los pueblos, en los barrios, en las fábricas, en los institutos, en las universidades, reflexionando, deliberando y tomando decisiones. Y ahí tenemos que estar a la altura de las circunstancias para que la participación y la acción popular sean el eje central del nuevo país que tenemos. Sabemos que los lobbies no nos lo van a permitir porque quiere todo el reparto del poder para ellos.

¿Es concebible entonces una España dentro de la Unión Europea?

El problema de la crisis no es Rajoy ni Zapatero. Esos son los manijeros del poder. El verdadero enemigo se llama deuda, Unión Europea y euro. Esos son los enemigos que tienen ahora mismo los sectores populares.

El activismo político ha definido siempre tus responsabilidades públicas y podríamos decir que hasta tu vida. Ahora, ¿ese activismo te va a llevar lejos de Conil?

"Ganando las elecciones no vamos a ganar el poder. Necesitamos la participación y la acción popular como eje central del nuevo país que queremos"

Tenemos que valorarlo, pero lo que sí puedo decir de antemano es que yo no voy a engañar a nadie en mi pueblo. Las concejalías que yo llevo como asuntos sociales y los mayores necesitan una atención del cien por cien. En el momento que yo valore que ese cien por cien no puede existir pues no me queda más remedio que, por responsabilidad, valorar la mejor situación.

¿Cómo edil de la Corporación te sigues viendo?

Tenemos que valorar la situación. Ya te digo que para estar en los sitios hay que estar al cien por cien y no engañar a nadie. Aportarle al país es aportarle a Conil. Estas responsabilidades no implican no estar en Conil, es pensar a lo grande e intentar luchar para garantizar a la gente de mi pueblo una sanidad, una educación y unas condiciones de vida mucho más dignas que desde el Ayuntamiento no se puede garantizar del todo porque las competencias son más limitadas.

¿Veremos a Alberto Garzón más por Conil ahora?

No lo sé. En la última conversación dijimos que a ver si teníamos la posibilidad de tomarnos un mojito juntos después del 26J, pero Alberto tiene una agenda muy complicada, es una persona incansable y no se permite ni vacaciones a él mismo.

¿Cuál es el punto fuerte de Garzón?

Es una persona muy formada políticamente, un intelectual, una persona que se ha comido libros, uno de los mejores economistas que tiene ahora mismo este país. Es un luchador y un revolucionario. Y, aparte de todo eso, es joven, honesto y humilde.

Ahora, como parte de la dirección federal de IU asumes una responsabilidad enorme en el panorama político español, pero ¿cuáles fueron tus comienzos en política y qué te animó a ello?

Yo he nacido en el seno de la política, porque tanto mi madre, que es la persona que más valores ha inculcado en mí, como mi padre vienen de una lucha histórica de la Transición y son gente militante, muy comprometida con la justicia y con los valores que me han inculcado desde pequeño como los intereses colectivos de la gente, la solidaridad, el reparto de la riqueza y denunciar las injusticias.

“Yo no entendería mi vida sin el cura Dámaso, un verdadero revolucionario”

Mi infancia son los recuerdos en la sede de IU de Conil, con históricos como Pepe Cotorro, Antonio Roldán y Miguel Ángel López que son como mis padres políticos. Luego, cuando entré en la universidad, es cuando empecé a organizarme de forma más comprometida y a partir de ahí empecé a militar también en las Juventudes Comunistas.

También hay una persona que influyó mucho en mí, en mi vida, y a la que le debo parte de lo soy. Era un cura que se llamaba Dámaso Piña Fernández, un verdadero revolucionario. Yo no entendería mi vida sin el cruce con él cuando yo tenía 14 años.